jueves, 20 de diciembre de 2018

BENEFICIOS ESPIRITUALES DEL INCIENSO INCIENSO NAG CHAMPA

Nag Champa es probablemente el incienso más vendido en todo el mundo.
El aroma Nag Champa fue creado en monasterios Hindús y Budistas de la India y Nepal.
Nag Champa, el incienso top ventas
La base esencial es el sándalo, a la cual se le añaden varios aceites de flores, especias y resinas, incluyendo también la flor del Champac.
El aroma Nag Champa fue creado en monasterios Hindús y Budistas de la India y Nepal.
Cada monasterio tiene su fórmula secreta para elaborar este incienso.
La base esencial es el sándalo, a la cual se le añaden varios aceites de flores, especias y resinas, incluyendo también la flor del Champac.
El árbol sagrado pertenece a la familia de la magnolia y mide cerca de 30 metros de altura.
Su flor es amarilla y en forma de estrella, la cual es la fuente de su perfume. Su aroma es dulce, floral y oriental.
Original incienso Nag Champa de la casa Satya Sai Baba elaborado en Bangalore (India).
Ideal para meditación y oración
La práctica de quemar incienso es muy antigua y aparece en casi todos los actos religiosos y ceremoniales alrededor del mundo.
Se suponía que la fragancia del incienso creaba una atmósfera adecuada para que los seres espirituales y astrales se sintieran a gusto en los templos y los humanos ganaran sus favores.
Egipcios, romanos, mayas, seguidores de Confucio y Buda, cristianos, hebreos, musulmanes, hinduistas, todos ellos usaron el incienso como parte vital e integral de sus rituales y liturgias.
En el mundo actual, el incienso nos ayuda a desarrollar nuestra voluntad psíquica, nos sirve para purificar y limpiar de malas vibraciones del ambiente, para equilibrar el aura y despejarla y para atraer las vibraciones positivas.
La acción de prender un incienso conlleva a una actitud específica:
Nos concentramos en ello, se crea un ambiente especial que nos invita a elevarnos, a proyectarnos espiritualmente y a meditar.
El incienso es evocador de los poderes místicos más elevados de nuestro ser interno y nos ayuda a establecer un puente entre lo material y lo espiritual.
El acto de quemar incienso se debe convertir en un rito personal e íntimo, para ayudarnos a encontrar un momento de paz en medio de las tribulaciones de la vida moderna, una vida llena de angustia y de estrés.
Cuando prendemos incienso creamos una atmósfera receptiva que nos permite alejarnos por unos momentos del mundanal ruido y penetrar en la quietud de los insondables misterios que nos rodean y que a veces no logramos comprender totalmente.